En las periferias marginadas de Quibdó, donde históricamente el Estado ha estado ausente, las comunidades afro e indígenas enfrentan con organización popular la devastación del terremoto de 7,4. Ante la falta de asistencia institucional, las familias que lo perdieron todo apelan a la solidaridad comunitaria y a la tenacidad de los pueblos originarios para garantizar refugio y abrigo. teleSUR